Kyoto iEdison Mantenimiento

Más simplicidad, menos revisiones

enchufe

Lo más llamativo de la mecánica de una moto electrica es el gran número de componentes que NO tiene... simplemente porque no los necesita. Y menos componentes significa menos cosas que revisar. Una moto electrica no tiene bujías, ni válvulas ni inyectores. Gracias a que llevan el motor integrado directamente en la rueda, las motos electricas Kyoto no precisan de transmisión, por lo que no hay correa que revisar. Tampoco hay un ralentí que ajustar, ni filtros de aire y gasolina. El motor de una Kyoto sólo tiene una parte móvil: el eje. Eso libera a nuestras motos también de la necesidad de lubricante. Es decir, no hace falta acudir periódicamente al taller a cambiar el aceite... porque no hay aceite.

Simplicidad, menos averías

Una mecánica simple implica también un menor número de averías. Muchas de las averías más frecuentes de las motos convencionales se deben a partes mecánicas que una moto electrica no requiere: bielas, pistones, variador o caja de cambios, cable del acelerador, manguitos, ... y un largo etcétera, no existen en una moto electrica y, por tanto, no pueden estropearse.

Revisiones online

La función principal del ordenador de a bordo de la iEdison (AdaptiveBAT) es supervisar y proteger la batería de la moto. Por esa razón, su situación le permite también mantener un registro en memoria, segundo a segundo, del estado de cada celda de la batería, así como la velocidad de la moto y otros parámetros. De este modo, para revisar la batería no es necesario llevar la moto a un taller donde se utilicen instrumentos de medida especiales, ya que en las motos Kyoto los sensores de medida van a bordo de la moto. Lo único que hace falta enviar para su revisión son los datos registrados en la memoria, y el envío se puede hacer por internet. Más información sobre las revisiones online de la iEdison.

Bueno, pero entonces ¿qué es lo que sí requiere mantenimiento?

La lista es bastante breve: pastillas de freno, que habrá que cambiar cada 6000-8000 km, dependiendo del uso; neumáticos si se observa desgaste; y bombillas si alguna se funde. El estrés mecánico, como en cualquier vehículo, puede afectar a elementos estructurales (suspensión, cojinetes, etc.). Sin embargo, dado que el motor eléctrico no vibra, el desgaste que sufren nuestras motos es mucho menor que el de una moto con motor de gasolina, y por consiguiente, también es menor la necesidad de supervisión.