Kyoto iEdison Medio ambiente

Las motocicletas Kyoto se impulsan utilizando únicamente electricidad, de forma que no generan ningún gas de escape. La electricidad, a diferencia de otras formas de energía, puede obtenerse íntegramente de fuentes renovables (hidráulica, solar o eólica). Durante 2010 más de la mitad de la electricidad producida en España se generó sin liberar gases de efecto invernadero, que son los responsables del cambio climático. Y la que se generó en centrales térmicas fue producida en su mayor parte en centrales de cogeneración o de ciclo combinado, mucho más eficientes que los motores de explosión.
Un scooter de 125 cc convencional emite a la atmósfera cerca de 80 gramos de CO2 por km recorrido en uso urbano. Un automóvil, en torno a 140 gramos. Nuestras motos electricas consumen 6kWh cada 100 km en uso urbano, lo que supone menos de 20 gramos de CO2 por km recorrido si se carga la moto de día, y mucho menos si se carga en horario nocturno.
Emisiones de CO2 por km en recorrido urbano |
| Scooter |
Coche |
Kyoto |
| 80 g |
140 g |
20 g |
De noche, al reducirse la demanda, la electricidad renovable supone una fracción aún mayor del total de la producción. La energía eólica por sí sola es capaz de cubrir más del 50% de la demanda del país durante algunas madrugadas. A veces es necesario incluso detener la producción de algunos parques eólicos porque la red no es capaz de absorberla. Cargando la moto electrica de madrugada estarás aprovechando una energía prácticamente limpia que, de otro modo, se desperdiciaría en muchos casos.

Según la Organización Mundial de la Salud, 2 millones de personas mueren al año en el mundo de forma prematura debido a la contaminación atmosférica, muchas más que en accidentes de circulación. Además de reducir de forma drástica la contaminación atmosférica, el uso de electricidad para nuestras necesidades de transporte traslada la contaminación de los núcleos de población a las centrales electricas, convirtiendo nuestras ciudades en lugares más habitables.
La polución atmosférica, además, deteriora el patrimonio arquitectónico e histórico de las ciudades. La contaminación atmosférica del último siglo ha provocado en algunos monumentos más deterioro que las inclemencias del tiempo en los 18 siglos anteriores.

Otra ventaja de la energía electrica es que sólo una mínima parte de la electricidad se genera a partir del petróleo. A diferencia de las energías eólica y solar, que pueden producirse en el lugar que se consumen, las reservas de petróleo se concentran en pocos lugares alejados de los principales países consumidores y es necesario transportar el crudo grandes distancias, en su mayoría mediante petroleros. Y todos conocemos los efectos desastrosos de los accidentes de petroleros, como el hundimiento del buque Prestige en las costas de Galicia en 2002.
La dependencia de Occidente del petróleo tiene consecuencias geopolíticas terribles, en forma de guerras por el control de las reservas petrolíferas que han causado cientos de miles de muertos y afectan a millones de personas inocentes.
Casi toda la contaminación acústica de las ciudades se debe al transporte mediante vehículos de gasolina. Durante más de un siglo, y cada vez de forma más acusada, los habitantes de las zonas urbanas han tenido que soportar el constante rumor de fondo del tráfico rodado, el petardeo de los escapes de las motos, las estridencias de los acelerones. La aparición de los vehículos eléctricos nos brinda la oportunidad, por primera vez en décadas, de convertir a las ciudades en lugares tan silenciosos y agradables como lo son muchos pueblos, sin renunciar a la comodidad que proporciona el transporte a motor.